sábado, 19 de enero de 2008

uno crece...


Uno crece cuando no hay vacío de esperanza,
ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.

Uno crece cuando acepta la realidad y tiene aplomo
de vivirla.

Cuando acepta su destino, pero tiene la voluntad de
trabajar para cambiarlo.

Uno crece asimilando lo que deja por detrás,
construyendo lo que tiene por delante y
proyectando lo que puede ser el porvenir.

Crece cuando supera, se valora, y sabe dar frutos.

Uno crece cuando abre camino dejando huellas,
asimila experiencias... Y siembra raíces!.

Uno crece cuando se impone metas, sin importarle
comentarios ni prejuicios,

cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes,


cuando cumple con su labor, sin importarle
los otros pareceres.

Uno crece cuando se es fuerte por carácter,
sostenido por formación, sensible por temperamento...
Y humano por nacimiento!.

Uno crece cuando enfrenta el otoño
aunque pierda las hojas.
Recoge flores aunque tengan espinas y
marca camino aunque se levante el polvo.

Uno crece cuando es capaz de afianzarse
con residuos de ilusiones,
capaz de perfumarse, con residuos de flores...
Y de encenderse con residuos de amor...!

Uno crece ayudando a sus semejantes,
conociéndose a sí mismo y dándole a la vida
más de lo que recibe.

Uno crece cuando se planta para no retroceder...

Cuando se defiende como águila
para no dejar de volar...

Cuando se clava como ancla
y se ilumina como estrella.

Entonces... UNO CRECE

1 comentario:

Anónimo dijo...

hola