martes, 12 de febrero de 2008



Este miedo de ti, de mí... de todo,
miedo de lo sabido y lo entrevisto,
temor a lo esperado y lo imprevisto,
congoja ante la nube y ante el lodo.

Déjame estar. Así. ¿No te incomodo?...
Abajo ya es la noche, y hoy has visto
cómo acerca el temor: aún me resisto
pero me lleva a ti de extraño modo.

Déjate estar. No luches: está escrito.
Desde lejos nos llega, como un grito
o como un lerdo vértigo rugiente.

Me darás lo más dulce y más amargo:
una breve alegría, un llanto largo...
sé que voy al dolor. Inútilmente.




encontre este escrito leyendo,
y morí de amor...

3 comentarios:

Gioconda dijo...

La verdad que es muy bonito!
Gracias por compartirlo.
Besos.

Alu dijo...

¡Qué triste, es muy bonito! me pasaré por aquí más veces, escribes muy bien.

Alu dijo...

No podemos luchar contra lo que está escrito.