viernes, 13 de junio de 2008


No somos irrompibles

Los cristales pueden quebrarse.
A veces basta un leve golpe de abanico.
Las telas suelen desgarrarse al contacto de una diminuta astilla.

Hasta las paredes se agrietan, tan firmes y sólidas que parecen.

¿Y nosotros?
Ah!...Nosotros tampoco somos irrompibles.

¡CUIDADO! ¡ FRÁGIL ! El corazón se daña muy fácilmente.

Cuando oye un "no" redondo o un "sí" desganado

Cuando lo engañan...
Cuando encuentra candados donde debía encontrar puertas abiertas.
Cuando es una rueda que gira solitaria día tras día...noche tras noche...
Cuando...

Entonces, siente tirones desde arriba, por adelante, desde abajo, por detrás...

¿Se arruga?
¿Se encoge?
¿Se estira?

No.
Late lastimado.
¿Y cómo se cura?
Solamente el amor de otro corazón alivia sus heridas.
Solamente el amor de otro corazón las cicatriza.


(Mi amigo y yo lo sabemos. Por eso somos amigos)




Elsa Isabel Bornemann

1 comentario:

Alu dijo...

Las personas somos muy frágiles.