martes, 5 de agosto de 2008





Háblame
que no te oiga

Quiéreme
que yo no sepa

Cuídame
que no lo vea

No me mires,
no,



no me escuches
haz de cuenta que no existo

Cúrame,
que no sane

Vierte en mi
tu indiferencia

Cálmame
que en mi se agite
el deseo como un fuego
y me muera por besarte

Llámame
no me respondas

sáciame
que no me alcance

Déjame,
que yo me rinda
que te siga que te ruegue
que después te de la espalda

Cúrame.

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