jueves, 19 de febrero de 2009

silencio...

De repente dejé de pronunciar su nombre
No pude nombrar la ausencia.
No hubo una sola palabra capaz de designarlo.
Un signo.
Nada que lo hiciera perceptible.
Sólo el silencio.
El mismo de la arboleda que conduce a los atardeceres...

1 comentario:

sexy dijo...

Silencio, el dice mucho, te dice mucho y me dice mucho a mi.