miércoles, 8 de abril de 2009

esperan...


Hay gente que te conoce, y espera que la entiendas. Hay gente que te conoce menos, y espera que la sorprendas. Hay gente que sin conocerte demasiado todavía, espera que no la defraudes.Los padres esperan que los enorgullezcas, que los recuerdes, que los respetes, que los entiendas. Los abuelos esperan que los visites. Los primos que los llames. Los interesados de ocasión esperan que los salves. Los amigos esperan que los escuches.Hay gente que te pregunta cada día cómo estás, esperando neciamente la única respuesta que los dejaría tranquilos: un ‘muy bien’ dicho con un tono tan creíble y optimista, que haga innecesario tener que preocuparse por saber cómo estás realmente. Hay gente que ya dejó de preguntarte cómo estás.En el trabajo esperan que seas puntual, eficiente, la responsabilidad en persona, que cumplas en tiempo y forma con ese mínimo objetivo negociable por un sueldo.Algunos hombres esperan que los complazcas. Otros, que los diviertas. Después, que no molestes, que no preguntes, que no critiques, que no seas. Están también los que esperan que los ames, aunque no puedas, y así y todo siguen esperando. O esos otros, que necesitan desesperadamente que los veas, después que les creas, que les sirvas, y al final que los olvides, para no sentirse incómodos por no esperar nada más de vos.Peudonovios esperan que siempre seas hermosa y comprensiva, y las ex, que seas horrible, llena de errores y defectos. Las suegras esperan que seas fiel, sumisa y simpática con la familia. Los suegros, sencillamente, que no te parezcas a tu suegra.Los rencorosos esperan que ensayes las explicaciones más convincentes, para poder decirte que no son necesarias. Los que heriste esperan justas disculpas, para seguir adelante, quizás sin perdonarte nunca. Los que te hirieron esperan que madures, y los comprendas, y de no ser así, que no reclames.Allá afuera, la masa espera con los brazos abiertos, para darte la bienvenida siempre y cuando encajes en los razonables modelos que nadie establece, pero que todos cumplen.Y una vez adentro, formando tranquilizadoramente parte de, no sobresalgas demasiado. La gente opaca espera que no brilles. El envidioso, que te equivoques. El ocasional, que le abras paso. El sistema, que no entiendas. El mendigo espera que recompenses su miseria. El rico, que te deslumbre su riqueza. La injusticia espera que no recuerdes, el débil que no lo empujes, el inseguro que no lo cuestiones, el hijo de puta, que le temas.
Todos los días salís a la calle siendo tan conciente de todo, que cuando volvés, ya de noche, cansada del uniforme de guantes y armadura que usas para ser quien se espera que seas, solamente querés que alguien te esté esperando.Y eso no pasa.
Osvaldo Soriano

4 comentarios:

Gla dijo...

Ay Patri...yo ya quiero que nadie espere de mí nada, como yo dejé de esperar de los demás...
Que cada uno dé lo que tiene para dar...y al que le guste que lo reciba... y al que no...¡¡SEGUÍ PARTICIPANDO!

Josefina dijo...

..es totalmente cierto, en lo único que no coincido es en el final, porque cada día al llegar a mi casa realmente no me importa que me eesten esperando.
durante el dia estas con gente que espera y brinda cosas sinceras... no necesitas mas que eso, el resto, los momentos de soledad son los realmente aporovechables para distenderte y disfrutar de un momento con vos misma sin preciones..



Besos!

Jo

Josefina dijo...

Perdon los errores de ortografia... estoy en una pc que no es la mia, y el teclado no tiene las letras... jajaja escribi x aproximacion jejje

Patrycia dijo...

Gla
como hacer paar que nadie espere de uno?sabes receta?damela por favor!!!
Creo quue a mi me paraliza pensar en lo que esperan y no puedo dar!



Jose
A tus veintipico la soledad se siente de una forma...a mis cuarenta y pico de otra...a veces la disfruto tanto otras la lloro a mares!
Lo del teclado...se de que hablas!!!=P