miércoles, 20 de mayo de 2009


Te regalo un camino de tropiezos y una mano fuerte en tu hombro, para cuando quieras caerte conmigo.

Te regalo la multitud de soledades, que te precedieron, para que construyamos nuestros propios días de sol.

Te regalo una cadena de errores, para que compartamos culpas, dividamos penas, suprimamos castigos.

Te regalo la certeza de que siempre se vuelve al principio, principio y fin de todo este andar.

Te regalo los resabios de este corazón, hecho y deshecho y vuelto a armar, que encuentra, en los huecos del tuyo, el ensamble más perfecto.

Te regalo la infinitud de las palabras tiernas, que no me sale decirte, pero que pugnan por escapar del pecho.

Te regalo las canciones que no escribí, ni voy a escribirte, aunque sepas, que te pertenecen por completo.

Te regalo un sinfín de verdades dolorosas y punzantes, que todavía no alcanzo a contarte.

Te regalo un cuerpo, común y corriente, que se sabe imperfecto, pero aún así está deseoso de tenerte.

Te regalo, en suma, este puñado de pequeñeces, lágrimas y flores que es mi vida, para que en ella dibujes tu silueta, su divino complemento, y empecemos a caminar...

3 comentarios:

Gladys dijo...

mmmmmmmmmmm..... cuantas cosas bellas...

Eso es por que eres un ser muy rico... y a veces solo a veces es valorado.. por quienes son los destinatarios de tantas bellezas...

Te quierooooooooooooo

yop... tu gla

Gla dijo...

Me encantóooooooooooooooooooooo... sencillamente eso....

Iván Ruiz Muñoz dijo...

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