lunes, 4 de enero de 2010


Se cayeron mis alas y yo no me rendí, así que ven aquí, brindemos que hoy es siempre todavía, que nunca me gustaron las despedidas...

1 comentario:

Geraldine dijo...

la despedida de un amor es la que mas duele....otra clase de ellas sirven para sepultar el pasado y sacarse mochilas innecesarias..