domingo, 24 de octubre de 2010


Todos los que no entienden de perder
te dirán: "no pasa nada, la vida seguirá".
Todos los que no saben de soledad
te dirán: "todo se olvida, otro ocupa su lugar".
¿Cómo van a saber si no han nadado en la profundidad?


Lo que fui a tu lado, me lo guardaré.
Sólo pido que deje de doler.

adioses


Sabía que no ibas a entender nada. Que ibas a cerrar la puertita de tu corazón para que no lo turbaran mis sentimientos, y que no te atreverías a admitir que lo tuyo por mí no es amor, que es una "simpatía" nacida de sensibilidades y gustos parecidos.
La culpa es mía.
Perdóname.
No me di cuenta de lo peligrosa que puede ser una mujer que sueña.
Jamás te acercaste demasiado.
Jamás me propusiste nada que no fuera compartir una mesa en un restaurante, una charla alrededor de mil temas sin llegar a profundizar ninguno.
Fui yo la que inventé todo.
Te inventé a vos.
Inventé que mi mirada te electrizaba, que mis ojos te parecían hermosos.
Inventé que cuando me decías (como dice cualquiera que se despide) " chau, nos vemos", estabas pidiéndome una cita.
Inventé que cuando estuve afuera unos meses me habías extrañado como loco. Que querías que volviera. Que te morías por verme.
Inventé que esperabas esas cartas que te escribí. Que las esperabas contando los minutos y las horas y que, al recibirlas las leías hasta aprendértelas de memoria.
No, no te has reído de todo esto porque no sos de los que se ríen de las personas.
Y yo tampoco puedo reírme... porque si en algo nos parecemos las mujeres es en la manía de inventarnos el amor, la historia, el príncipe, el caballo blanco, la capa de Batman, el cofre del pirata... en esa manía de confundir los vidrios de una botella rota con diamantes...
Vamos, vamos ¿ Cuál de ustedes, compañeras de bando, escuchó realmente decir " te amo, no puedo vivir sin vos"?
Nosotras somos las que preguntamos:
- Me querés?
Y ellos responden.
- Mjú.
- ¿Podrías vivir sin mi?
- Mjú.
- Cuando no estás conmigo, ¿Me extrañas?
- Mjú.
- Pensás en mi?
- Mjú.
Y absolutamente todas las veces traducimos el "Mjú" de acuerdo con nuestro invento: " Si, te amo", "No puedo vivir sin vos", " Cuando no estoy con vos se me parte el corazón", " Pienso todo el tiempo en vos".
Por supuesto, la traducción al idioma "mujer" no tiene nada que ver con lo que ellos dicen en su idioma "hombre".
Juro que haré un curso intensivo para equivocarme menos, sufrir menos y ajustarme más a la realidad.
Entretanto, tendrás que aceptar mis disculpas por haberte puesto en una situación tan delicada.
Vos querías tener una buena amiga para que escuchara con atención todos tus problemas y tus confidencias, y yo entreveré los papeles y cambié los roles.
Lástima que no me frenaste a tiempo.
¡Qué digo!
Los hombre nunca frenan nada, nunca ponen punto final, sino que quieren poner puntos suspensivos.
Los hombres no saben cerrar del todo la puerta: dejan siempre una hendija por las dudas.
Y no saben decir "basta", "nunca más", "eso no es lo que siento (o busco, o anhelo..o)."
Sus "adioses" no son del todo adioses, los "siempre" no son siempre y los "nuncas" no son nunca.
Mjú - ni - so.
Pero entendí.
¡ En -ten -dí!
No te preocupes por mí.
No te culpes por nada.
Y no temas: NO tendrás que responder preguntas ni aclarar, ni darme explicaciones.
Ninguna molestia.
Eso si, me llevo la capa de Batman, los tesores de las pirámides, los poemas de amor de Neruda y toda la magia que le inventé a tu persona.
Amigos no vamos a poder ser... porque los amigos que tengo tuvieron la valentía de no dejarme espacio para fantasear.
No, claro que no, amigos no vamos a poder ser, porque en todo este tiempo se le hizo una lastimadura a mi cuore, y vos sabes que esas marquitas no se borran, y que cada vez que la mire me va a dar vergüenza.
No, no podría ser tu amiga porque me da un escalofrío cuando me tomás el brazo para cruzar la calle y se me entornan los párpados de emoción cuando te miro a los ojos.
No te persigas por mi causa.
Para algo me sirvió esta experiencia "unilateral": me hice el firme propósito de no poner en boca de un hombre palabras que no haya pronunciado completa y rigurosamente. No tendré en cuenta abreviaturas, exclamaciones, interjecciones fuera de contexto.
Hace de cuenta que una noche soñé con vos.
¿ Qué culpa tiene alguien de aparecer en el sueño de otra persona? ¿A qué lo compromete, a que lo obliga?
Hace de cuenta que te conté el sueño y los dos nos reímos. Y ahí quedo todo.
Cuando nos crucemos por la calle, no nos detengamos.
Digamos al unísono: "Chau, nos vemos", que traducido a la realidad ahora sé que quiere decir: "Chau, jamás nos llamaremos".
Entretanto te digo: Chau...nos vemos...
Perdóname.
Espero que ahora sí entiendas.

Poldy Bird

sábado, 23 de octubre de 2010

Para no llamarte




Para no llamarte ahogo mi voz en el sonido de las conversaciones cotidianas, la convierto en palabras que no tienen nada que ver con lo que verdaderamente pienso. La hago decir que el calor, que la humedad, que los trenes que no llegan a horario, que este verano se usa muchos el verde seco, que tengo que leer el último libro de Vargas Llosa.
Para no llamarte.
Para no llamarte me muerdo los labios, aprieto los puños.
Trato de olvidarme de tu nombre porque tengo miedo de gritarlo en sueños y que el aire lo lleve a tus oídos y vos, al escucharlo, te sonrías pensando que aún te quiero.
No debes saberlo.
Tenés que creer que ya te he alejado de mis sentimientos, que ya no ocupas ningún lugar en mí, que no fuiste más importante que lo que yo fui para vos.
Tenés que creer que fuiste un momento, una chispa fugaz, una estrella errante.
Para borrarte de mi camino por las calles que transitamos voy a los lugares donde estuvimos juntos y digo despacito que nunca exististe, que nunca estuve allí con vos, que solamente fuiste un invento de mi imaginación.
Para borrarte de mí me quedo largo tiempo sumergida en el agua. Me froto con perfumes que no se parecen a tu olor. Me quedo parada en el viento, me restrego los ojos para arrancarles tu imagen.
Pero todo es inútil.
Es inútil que repita en voz alta que te odio.
Es inútil que grite que no tengo que amarte.
Te has fundido en mi piel.
Te has enredado en mis raíces y ahora crecés conmigo.
Sos como un injerto en una planta: lo que florezca en mí llevará tu marca para siempre.
Tendría que morirme, que secarme a un constado del camino, para que murieras, para que te borraras, para que no estuvieras.
Y es en mi empeño por olvidarte, donde te encuentro.
Y es en mi empeño por matarte, donde revivís.
Y es en mi desesperación por no llamarte donde brota tu nombre, se sube a mi garganta, me quema la saliva, pone brío en mi voz y se multiplica en el eco del aire para desparramarse hacia los cuatro puntos cardinales.
No te tengo y me tenés.
Estás lejos, pero podes tocarme.
Mi tristeza te inventa, mi sed te corporiza.
Cuando no puedo más, cuando todo es un desierto a mi alrededor, te vuelvo manantial de limpias aguas y mojo allí mis labios y mi frente.
Cuando no puedo más y todo a mi alrededor es un mar congelado, te vuelvo sol y giro bajo tus tibios rayos.
Cuando no puedo más, cuando todas mis fuerzas se van haciendo añicos, cuando todo el valor se va agotando, me arrojo a los recuerdos, cierro los ojos, vivo para adentro los momentos felices del pasado, vuelvo a encontrarte en el banco de una plaza, me estrechas en tus brazos, arrancas una flor amarilla de una verja y la prendes de mi pelo mientras nuestras risas se enredan en las alas de los ángeles de la tarde que juegan con nuestras palabras, se las dan a picotear a los gorriones, las esconden entre las hojas de los árboles y nos las devuelven llenas de luz...
Pero después, al fin, hay un punto de sombra donde todas las risas se apagan, y los ángeles huyen despavoridos y las palabras se ennegrecen y caen a nuestros pies como pájaros muertos.
Es la hora del adiós.
Es tu despedida
Es cuando me decís que no estás seguro de nada, que lo nuestro..., que tal vez..., que es mejor separarnos por un tiempo... que...
Es cuando yo te digo: “ ¿Y ahora qué hago con todo este amor?. Y te encoges de hombros murmurando:
“Perdón” .
Te vas sin volver la cabeza.
Y me dejes sola con esa pregunta.
Voy a gritar tu nombre, pero callo.
No, no puedo llamarte.
¿Para qué?
Si no me amás no tiene sentido. Nada tiene sentido.
Y así me hundo, emerjo, me lastimo, me ahogo, pero no te llamo.
No te llamo porque no debes saber que aún te amo.
No, no debés saberlo.

Poldy Bird

cerrándonos....


Cuando las palabras se repiten una y otra vez tratando de encontrar la respuesta correcta y nuestro corazón comprende otro idioma,y hasta nuestras lágrimas nos han abandonado porque no hay razón ni solución,cuando una se sienta tranquila a ver como transcurre el último aliento de amor y desaparece en el momento que se apodera de nosotros una y otra vez el dolor,y siente que la soledad es el mejor camino elegido,cuando ya ni se quieren evocar con el pensamiento esos momentos de felicidad que nos erizaban la piel y nos apasionaba el alma ,cuando somos desconocidos y no aquellos dos anhelando ser uno,cuando ese nudo de insatisfacción se atraviesa en nuestra garganta y nos cuesta respirar hasta el mismísimo aire y no le encontramos a nada el sentido,sólo nos resta rogarle a la valentía que se apodere de nosotros para no volver a torcer ni a unir ya nunca más nuestros destinos...

viernes, 22 de octubre de 2010

He descubierto que no hay cosas que pasen por casualidad.




Los encuentros mas importantes ya han sido planeados por las almas incluso antes que los cuerpos se hayan visto .



Generalmente estos encuentros suceden cuando llegamos a un límite,cuando necesitamos morir y renacer emocionalmente .

Los encuentros nos esperan pero la mayoría de las veces evitamos que sucedan. Sin embargo, si estamos desesperados, si ya no tenemos nada que perder o si estamos muy entusiasmados por la vida, entonces lo desconocido se manifiesta, y nuestro universo cambia de rumbo...


(Pablo Coelho)


Ninguna lágrima rescata nunca el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece...

-Juana de Ibarbourou-

"Dos Cuerpos"



Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.



(by Octavio Paz)