martes, 17 de enero de 2012




Me preguntaron que es lo que más echaba de menos de él, aquello que por encima de todo coronaba su ausencia. No recuerdo quién me lo preguntó, ni dónde estaba yo, ni viene al caso, ni realmente me importa demasiado. Pero recuerdo que sin pensarlo, respondí :Su piel. Incluso yo misma me sorprendí de mi respuesta. ¿Su piel? Su piel!



-¿Su piel?- me preguntaron.


-Su piel- volví a responder.


Su piel.


Tu piel y la mía. Y lo bien que se enredaban. Tu piel, que te envuelve como el papel de un regalo, como la caja que encierra los truenos, como la corteza que guarda la sabia del árbol. La piel que precede a la carne...


La piel cálida que sabe a mar provocando la sed salada de estos labios. La cuadratura del circulo imperfecto. El viaje intimo a la locura y la dulce introducción al caos. Invadirte,arrasarte,asolarte..


La boca y la risa. Y que caiga el cielo sobre nuestras cabezas...




No hay comentarios: