domingo, 30 de noviembre de 2014

Y un día conocerás a un hombre maravilloso
 y tendrás tu final feliz...
 Cada película que vemos y cada historia que nos cuenta nos implora que esperemos el giro del tercer acto: la declaración inesperada de amor. A veces nos concentramos tanto en el final feliz que no aprendemos a interpretar las señales, a diferenciar entre los que nos quieren y los que no. Entre los que se van a quedar y se van a ir. Y quizá el final feliz no incluye un tipo maravilloso: quizá el final eres tú sola recogiendo los pedazos y volviendo a empezar. Liberándote para encontrar algo mejor en el futuro. Quizá el final feliz solo consista en seguir adelante. O quizá este es el final feliz: Saber que a pesar de todas las llamadas y corazones rotos, a pesar de todos los errores y las señales malinterpretadas, a pesar de todo el dolor y la vergüenza, tú nunca, nunca, perdiste las esperanzas.”


 He´s not that into you. Ken Kwapis, 2009
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